Asistencia informática sostenible

La sostenibilidad se ha convertido en un imperativo empresarial cuantificable. La presión normativa, el escrutinio de los inversores y las expectativas de los clientes están transformando la forma en que las organizaciones gestionan su huella medioambiental, incluida la de sus operaciones digitales.

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Transformación digital

La sostenibilidad se ha convertido en un imperativo empresarial cuantificable. La presión normativa, el escrutinio de los inversores y las expectativas de los clientes están transformando la forma en que las organizaciones gestionan su huella medioambiental, incluida la de sus operaciones digitales.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los centros de datos y las redes de transmisión de datos representan aproximadamente entre el 1 % y el 1,5 % del consumo mundial de electricidad, y se prevé que la demanda crezca a medida que se acelere la adopción de la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, el Foro Económico Mundial destaca que la infraestructura digital es, a la vez, una fuente de emisiones y una palanca para la optimización.

Para las organizaciones que operan en los sectores de bienes de consumo y fabricación, las tecnologías de la información ya no son un elemento invisible. El ciclo de vida de los dispositivos, la eficiencia de los centros de datos, los modelos de asistencia remota y las cargas de trabajo de inteligencia artificial influyen directamente en las emisiones de Alcance 2 y Alcance 3. Por lo tanto, el soporte informático sostenible pasa de ser una iniciativa técnica a convertirse en una capacidad estratégica, que armoniza la resiliencia operativa, la eficiencia en los costes y el desempeño en materia de ESG.

Por qué es importante un soporte informático sostenible 

Las empresas líderes del sector de bienes de consumo se enfrentan a un doble reto: impulsar el crecimiento y, al mismo tiempo, reducir de forma demostrable su impacto medioambiental. Los requisitos de información en materia de ESG, como la Directiva de la UE sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD), y el creciente escrutinio por parte de los inversores hacen que los indicadores de sostenibilidad ya no sean datos opcionales, sino indicadores de rendimiento operativo.

La infraestructura digital desempeña un papel cuantificable en esta ecuación. La Agencia Internacional de la Energía estima que los centros de datos y las redes de transmisión de datos representan aproximadamente entre el 1 % y el 1,5 % del consumo mundial de electricidad, y se prevé que la demanda aumente a medida que se amplíen las cargas de trabajo de la inteligencia artificial. Paralelamente, los ciclos de renovación de los dispositivos, el consumo energético de los terminales y los desplazamientos del personal de asistencia técnica contribuyen a las emisiones de Alcance 2 y Alcance 3.

Por lo tanto, para las empresas del sector de bienes de consumo, el soporte informático sostenible no es una iniciativa secundaria. Influye directamente en la eficiencia de costes, la precisión del cálculo de las emisiones de carbono y la resiliencia operativa a largo plazo.

Residuos electrónicos y ciclos de vida de los dispositivos 

El informe «Global E-waste Monitor 2024» señala que en 2022 se generaron 62 millones de toneladas de residuos electrónicos en todo el mundo, de las cuales solo el 22 % se recogió y recicló de forma oficial. Se prevé que, para 2030, el volumen mundial de residuos electrónicos alcance los 82 millones de toneladas. Esta tendencia ejerce una presión cada vez mayor sobre las organizaciones para que gestionen el ciclo de vida de los dispositivos de forma más responsable.

Para las empresas de bienes de consumo que operan en entornos distribuidos —tiendas, almacenes, plantas de fabricación—, la proliferación de dispositivos finales es considerable. Los ordenadores portátiles, las tabletas, los escáneres de mano, los sistemas de punto de venta y los dispositivos del Internet de las cosas (IoT) contribuyen no solo a la generación de residuos, sino también a las emisiones de Alcance 3 a través de la fabricación, la logística y la eliminación de residuos.

El soporte informático sostenible aborda este reto mediante una gestión estructurada del ciclo de vida: prolongando la vida útil de los dispositivos, facilitando su reacondicionamiento y reutilización de forma segura, poniendo en marcha programas de recogida y garantizando un reciclaje certificado. Si se lleva a cabo correctamente, esto reduce la huella de carbono y, al mismo tiempo, disminuye el coste total de propiedad.

Hacer que las tecnologías de la información sean más respetuosas con el medio ambiente 

Una estrategia de TI sostenible requiere tanto medidas de mitigación («defensa») como de optimización («ataque»). La mitigación se centra en reducir la huella medioambiental de la infraestructura existente. La optimización aprovecha las capacidades digitales para mejorar la eficiencia operativa general.

1. Decisiones sobre la nube y la infraestructura que tienen en cuenta el consumo energético

La adopción de la nube por sí sola no garantiza la sostenibilidad. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) destaca que la eficiencia energética depende del diseño de los centros de datos, de los índices de utilización y de la intensidad de carbono de las redes eléctricas locales. La elección de regiones que se abastecen en mayor medida de energías renovables, la optimización de las cargas de trabajo y la mejora de la eficiencia del código pueden reducir de forma significativa las emisiones en comparación con los entornos locales tradicionales.

Entre las medidas prácticas se incluyen la planificación de la carga de trabajo en función de los periodos de la red eléctrica con menor emisión de carbono, las arquitecturas en contenedores y sin servidores que se adaptan dinámicamente, y la integración de indicadores de transparencia en materia de emisiones de carbono en la selección de proveedores y en las evaluaciones de rendimiento.

2. IA sostenible y arquitectura eficiente

La adopción de la IA está acelerando la demanda energética. Un estudio publicado en *Nature* indica que el entrenamiento de la IA a gran escala puede suponer un elevado consumo energético, lo que subraya la importancia de la eficiencia y la reutilización de los modelos. Las organizaciones pueden reducir este impacto adaptando el tamaño de los modelos, dando prioridad a la eficiencia en la inferencia, reutilizando componentes preentrenados e implementando las cargas de trabajo en entornos optimizados desde el punto de vista energético.

3. Prolongación del ciclo de vida de los dispositivos

Prolongar la vida útil de los dispositivos reduce significativamente las emisiones de carbono incorporadas. El reacondicionamiento, la reutilización segura y las estrategias de reparación modular ayudan a reducir tanto la generación de residuos como las emisiones de Alcance 3 asociadas a la fabricación y la logística. El soporte informático moderno desempeña un papel fundamental en este proceso. El diagnóstico remoto, el mantenimiento predictivo y las tecnologías de soporte aumentado reducen la sustitución innecesaria de hardware y minimizan las emisiones relacionadas con los desplazamientos, lo que mejora tanto el rendimiento medioambiental como el económico.

Aprovechar los datos digitales para reducir los residuos 

Si la mitigación reduce la huella de las TI, la optimización aprovecha las capacidades digitales para reducir el desperdicio en toda la organización. Por lo tanto, el apoyo a unas TI sostenibles va más allá de la infraestructura y se convierte en un factor que potencia el rendimiento.

1. Monitorización predictiva y reparaciones a distancia

Las tecnologías de análisis predictivo y de gemelos digitales permiten a las organizaciones detectar anomalías antes de que se produzcan fallos. Según un estudio de McKinsey, los programas de mantenimiento predictivo pueden reducir los costes de mantenimiento y el consumo energético en aproximadamente un 10-15 %, al tiempo que disminuyen los tiempos de inactividad no planificados.

Al resolver las incidencias de forma remota o de manera preventiva, las organizaciones reducen las visitas in situ, el desperdicio de material y las interrupciones en la producción, lo que mejora tanto su rendimiento medioambiental como financiero.

2. Indicadores de experiencia y eficiencia operativa

Las métricas de servicio tradicionales se centran en el tiempo de disponibilidad. Las métricas basadas en la experiencia, como los acuerdos de nivel de experiencia (XLA), evalúan la eficacia con la que los empleados pueden desempeñar sus funciones. Cuando disminuye la fricción digital, se reducen los tickets reabiertos, disminuyen las intervenciones repetidas y se reduce el tiempo de inactividad.

Una experiencia digital mejorada se traduce en beneficios operativos cuantificables: menos intervenciones in situ, un menor consumo energético derivado de los sistemas en reposo prolongado y una reducción de la pérdida de productividad en los equipos distribuidos.

3. Flujos de trabajo digitales y eficiencia en el uso de los recursos

La documentación digitalizada, los procesos de cumplimiento normativo orientados a los dispositivos móviles y los flujos de datos integrados del IoT reducen el consumo de papel, minimizan los errores y acortan los ciclos de las tareas. Más allá de la eficiencia administrativa, los flujos de trabajo digitales generan mejores registros de auditoría e informes de sostenibilidad más precisos, lo que favorece tanto el cumplimiento de los criterios ESG como la transparencia operativa.

Por dónde empezar 

Para desarrollar una capacidad de soporte informático sostenible es necesario seguir una progresión estructurada, en lugar de recurrir a iniciativas aisladas. Un enfoque por fases permite a las organizaciones establecer una disciplina de medición antes de ampliar la optimización.

0-3 meses: Establecer la visibilidad y el control

  • Auditar el consumo energético de las tecnologías de la información en los centros de datos, la nube y los terminales 
  • Activar la gestión automática del consumo energético y la optimización del tiempo de inactividad 
  • Dar prioridad a los modelos de asistencia que priman el trabajo a distancia para reducir las emisiones relacionadas con los desplazamientos 
  • Selecciona regiones en la nube que ofrezcan información transparente sobre las energías renovables
     

3-12 meses: Integrar inteligencia y eficiencia

  • Introducir métricas basadas en la experiencia (XLA) junto con los SLA tradicionales
  • Implemente la supervisión predictiva para reducir el tiempo de inactividad y las visitas innecesarias a las instalaciones
  • Optimizar la programación de las cargas de trabajo de IA para una ejecución eficiente desde el punto de vista energético
  • Implementar un seguimiento estructurado del ciclo de vida de los dispositivos y la visibilidad del carbono incorporado
     

A partir de 12 meses: Institucionalizar la gobernanza de la sostenibilidad

  • Integrar los indicadores de «Green IT» en los informes ESG y en los cuadros de mando de rendimiento
  • Ampliar los criterios de sostenibilidad a los proveedores de TI y a los socios logísticos
  • Ajustar las políticas de contratación a los principios de la economía circular (renovación, reutilización y reciclaje certificado)
  • Incorporar la responsabilidad medioambiental en los contratos de TI y en las evaluaciones de rendimiento del equipo directivo
     

Cuando los indicadores de sostenibilidad se integran en los marcos de gobernanza —en lugar de considerarse iniciativas secundarias—, las organizaciones convierten la responsabilidad medioambiental en resiliencia operativa y disciplina en materia de costes.

Poniendo todo en contexto 

Cada elemento del ecosistema de las tecnologías de la información —la energía, los dispositivos, la logística y el soporte técnico— influye en tu trayectoria en materia de sostenibilidad. Cuanto más digital sea tu empresa, mayor será la importancia de estos factores.

El soporte informático sostenible une todos esos puntos. Utiliza datos, automatización y análisis para hacer que los criterios ESG sean reales y cuantificables.

O, como dijo recientemente un director de sistemas de información: «Ya no nos limitamos a mantener las luces encendidas; ahora decidimos cuán ecológicas son esas luces».

Si te interesa hablar sobre el soporte informático sostenible, ponte en contacto con Getronics y habla con nuestro equipo de expertos. 

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