Cómo lograr que tus sistemas de TI y TO se comuniquen entre sí
Imagina que trabajas en cualquier sector que dependa de la tecnología o de maquinaria de cualquier tipo. En ese caso, lo más probable es que tu jornada dependa del rendimiento de esa tecnología operativa (OT). Transporte, industria manufacturera, sector farmacéutico, energía, sanidad, infraestructuras… Estos sectores críticos, y muchos más, se sustentan en sistemas de OT.

Imagina que trabajas en cualquier sector que dependa de la tecnología o de maquinaria de cualquier tipo. En ese caso, lo más probable es que tu jornada dependa del rendimiento de esa tecnología operativa (OT). Transporte, industria manufacturera, sector farmacéutico, energía, sanidad, infraestructuras… Estos sectores críticos, y muchos más, se sustentan en sistemas de OT.
Durante décadas, dispositivos como los controladores lógicos programables (PLC) y los sistemas de control de supervisión y adquisición de datos (SCADA) han sido esenciales para interactuar con todo tipo de maquinaria. Sin embargo, estos equipos, aunque fiables, no se adaptan bien al ritmo vertiginoso de los sistemas informáticos modernos. Si alguna vez has intentado que las redes informáticas y de tecnología operativa (OT) funcionen en armonía, probablemente habrás descubierto que, a menudo, es una tarea frustrante.
Sin embargo, integrar con éxito las tecnologías de la información (TI) y de la tecnología operativa (TO) puede resultar enormemente beneficioso para tu empresa, y no tiene por qué ser un quebradero de cabeza. A continuación te ofrecemos algunas ideas para que empieces a unificar tus sistemas y puedas obtener beneficios empresariales reales a partir de los resultados.
¿Por qué no se llevan bien la TI y la TO?
Los sistemas de TO están diseñados para durar. Muchos de nuestros clientes utilizan sistemas que se instalaron hace dos o tres décadas, lo que contrasta radicalmente con la efímera vida útil de la tecnología de TI moderna. Esta diferencia es el principal obstáculo para la integración entre ambos sistemas. Como reto adicional, los sistemas de control de OT también son muy específicos, contienen tecnología propia y requieren la interfaz de soluciones especializadas. Esto no solo dificulta la integración, sino que también puede acarrear importantes riesgos de seguridad, ya que los sistemas de OT se diseñaron pensando en la seguridad física y no en la ciberseguridad.
Las diferencias entre las TI y la TO suelen extenderse también a la forma en que se gestionan. La TO suele estar bajo el ámbito de las operaciones, separada de la gestión más general de las TI. Esto significa que las decisiones sobre ambos entornos a menudo pueden estar aisladas entre sí, o incluso entrar en conflicto. Sin embargo, hay mucho que ganar si se consigue que ambos bandos se pongan de acuerdo. La integración de estos sistemas requiere que todos se sienten a la misma mesa para definir una estrategia conjunta.
La integración satisfactoria de las tecnologías de la información (TI) y de la tecnología operativa (TO) permite desarrollar una amplia gama de estrategias de tecnología inteligente. En el sector manufacturero, por ejemplo, es posible conectar toda una línea de producción a un único punto de control, lo que permite un grado de automatización mucho mayor. Esto también implica que se necesitan menos trabajadores en la planta de producción, lo que permite una mayor flexibilidad y el teletrabajo. Además, se obtiene el beneficio de disponer de enormes cantidades de datos operativos procedentes de todos los dispositivos, independientemente de lo básicos que sean.
El análisis de todos estos datos te proporcionará una ventaja, tanto en la producción actual como a la hora de tomar decisiones estratégicas futuras.
Piensa a lo grande, empieza poco a poco
Aparte de las dificultades técnicas, el otro reto que plantea la integración de las tecnologías de la información (TI) y de la tecnología operativa (TO) en una estrategia inteligente es la magnitud de la tarea. Si has leído hasta aquí, es muy probable que tengas una lista de sistemas de TO locales tan larga como tu brazo, y ponerse manos a la obra con esa lista puede resultar una perspectiva abrumadora.
La clave del éxito es empezar poco a poco. Basta con elegir un componente de hardware de OT como banco de pruebas y empezar a integrar la tecnología en los sistemas digitales. Una vez superados un par de casos de uso, la tarea te parecerá de repente mucho más manejable. A partir de ahí, puedes elaborar un plan basado en los sistemas que aporten más valor a tus operaciones y empezar a aplicarlo caso por caso, ampliando la escala hasta conseguir un único entorno integrado.
Como reflexión final, cabe destacar que existen muy pocas limitaciones a la hora de integrar sistemas. La mayoría de tus dispositivos ya estarán generando datos operativos. Solo necesitas las soluciones adecuadas para conectarte a ellos y recopilarlos.
Gracias al uso de matrices de sensores, incluso una máquina de torneado tan básica como la diseñada en la década de 1970 puede convertirse en un dispositivo de tecnología inteligente.
Sea cual sea el sector, los principios básicos de la integración entre TI y TO siguen siendo los mismos. Getronics lleva décadas trabajando con sistemas en múltiples sectores, garantizando en todo momento que el proceso cuente con una ciberseguridad sólida. Si necesitas ayuda para dar los primeros pasos, ponte en contacto con nosotros. Seguro que tenemos algunas ideas sobre cómo conseguir que tus sistemas se comuniquen entre sí.


