La evolución de las pruebas: de opcionales a imprescindibles
En el mundo actual, las pruebas y el control de calidad (QA) son partes esenciales del proceso completo de desarrollo de software. Hoy en día, las pruebas continuas, en línea con la cultura DevOps, constituyen un elemento fundamental del proceso de control de calidad, impulsando la mejora continua en todas las fases; pero no siempre ha sido así. Si echamos la vista atrás, podemos observar una evolución de las pruebas, que han pasado de ser un complemento opcional a convertirse en una parte integral del desarrollo.

En el mundo actual, las pruebas y el control de calidad (QA) son partes esenciales del proceso completo de desarrollo de software. Hoy en día, las pruebas continuas, en línea con la cultura DevOps, constituyen un elemento fundamental del proceso de control de calidad, impulsando la mejora continua en todas las fases; pero no siempre ha sido así. Si echamos la vista atrás, podemos observar una evolución de las pruebas, que han pasado de ser un complemento opcional a convertirse en una parte integral del desarrollo.
No todo el software es igual
Las pruebas de software tradicionales se centraban en la funcionalidad, no en la calidad de la programación. A medida que se fue consolidando el concepto de DevOps, se dio por sentado que bastaba con que un programa cumpliera su función. Hasta la llegada de las pruebas automatizadas en la década de los 80, toda la validación y verificación del software la realizaban personas, lo que suponía una tarea muy repetitiva y que requería mucho tiempo.
Las pruebas automatizadas de software surgieron en la década de 1980 y supusieron un cambio de paradigma para el sector. Al automatizar el proceso, el software podía someterse a pruebas a gran escala mucho más rápido que con los métodos tradicionales. Las pruebas automatizadas permitieron a todos los miembros del equipo centrarse más en la calidad del propio software, incorporando la información sobre la detección de fallos en un ciclo de mejora continua.
La adopción de la automatización se generalizó y contribuyó a transformar nuestra forma de trabajar como desarrolladores de software, pero aún quedaban más cambios por venir.
Adopción de Agile
El Manifiesto Ágil, publicado en 2001, codificó las prácticas de trabajo que ya venían utilizando los desarrolladores de software. Estos reconocieron que los largos procesos de desarrollo podían hacer que los nuevos programas quedaran obsoletos rápidamente. Se necesitaba un proceso que permitiera introducir nuevas funcionalidades, cambios de configuración y otras mejoras, y así nació Agile.
La metodología ágil permite a los ingenieros y a los equipos adaptarse rápidamente y resulta ideal para situaciones en las que el software debe ser dinámico y evolucionar con rapidez. Los procesos de desarrollo tradicionales siguen utilizándose cuando el cliente tiene requisitos rígidos.
El concepto de entrega continua está ahora integrado en Agile. El proceso de entrega automatizado de DevOps garantiza rápidamente que el nuevo código ofrezca la funcionalidad requerida y tenga la calidad adecuada. Como parte del proceso, los probadores comenzaron a innovar y a ampliar sus funciones, introduciendo novedades como las pruebas basadas en el riesgo, las pruebas rápidas y las pruebas exploratorias. Hoy en día, Agile está presente en todas partes, pero hay nuevos avances que están transformando el ámbito de las pruebas.
Pasarse a la nube
La transición a la nube ha mejorado las pruebas de software, ya que los ingenieros utilizan ahora entornos de terceros para validar el software. Las pruebas en la nube permiten a los responsables de pruebas validar el software de tres maneras:
- Pruebas funcionales: ¿funciona tal y como necesitamos que lo haga?
- Pruebas no funcionales: ¿son escalables, fiables, accesibles y fáciles de usar?
- Capacidad para emular servicios de aplicaciones reales desde la nube.
La nube ofrece enormes ventajas a los responsables de pruebas, entre las que se incluyen la compatibilidad, la accesibilidad y la escalabilidad. Además, resulta sencillo desarrollar entornos de pruebas que imiten la experiencia que tendrán los usuarios finales. Además de las ventajas en materia de pruebas, las organizaciones consideran que las pruebas en la nube son más precisas, reproducibles y rentables.
El desarrollo «low-code» está proporcionando a las pequeñas empresas las herramientas necesarias para crear su propio software. Las plataformas «low-code» permiten a los usuarios realizar pruebas automatizadas para comprobar que su software ofrece la funcionalidad requerida. La posibilidad de desarrollar software empresarial a medida y someterlo a pruebas está acelerando la innovación.
Las organizaciones están incorporando cada vez más nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (ML), a sus procesos de DevOps y control de calidad. Estas nuevas tecnologías aprovechan el potencial de los algoritmos, los datos y la lógica para mejorar los procesos, lo que proporciona a los programadores y a los responsables de pruebas una visión más profunda. En el futuro, veremos plataformas de pruebas capaces de aprender y evolucionar, que ofrecerán una visión mucho más profunda y crearán un entorno de desarrollo en continuo aprendizaje.
En las últimas cuatro décadas, hemos sido testigos de un cambio radical en la forma de desarrollar y probar el software. Sin embargo, el objetivo fundamental sigue siendo el mismo: crear software de alta calidad que ofrezca la mejor experiencia de usuario.
Getronics es un socio de confianza para algunas de las empresas más grandes del mundo, a las que ayuda a adoptar sistemas y soluciones que mejoran su forma de trabajar. En la actualidad, ofrecemos una amplia gama de soluciones de pruebas para validar proyectos de software en todos los sectores. Ponte en contacto con nosotros si deseas obtener más información sobre nuestros servicios de pruebas de software.


