¿Es la tecnología la que se adapta a tu negocio o al revés?
La rápida evolución de la tecnología ofrece a las empresas oportunidades sin precedentes de crecimiento, eficiencia e innovación. En este sentido, ¿cuántas veces te has preguntado si tu empresa está adoptando la tecnología al ritmo del mercado? ¿O si está aprovechando todo el potencial disponible para ofrecer la mejor experiencia de usuario y lograr el máximo rendimiento de la inversión?

La rápida evolución de la tecnología ofrece a las empresas oportunidades sin precedentes de crecimiento, eficiencia e innovación. En este sentido, ¿cuántas veces te has preguntado si tu empresa está adoptando la tecnología al ritmo del mercado? ¿O si está aprovechando todo el potencial disponible para ofrecer la mejor experiencia de usuario y lograr el máximo rendimiento de la inversión?
Según Mordor Intelligence, se prevé que el mercado mundial de la transformación digital crezca un 21 % hasta alcanzar los 4,46 billones de dólares en 2028. Estas cifras ponen de manifiesto el amplio reconocimiento de la tecnología como motor fundamental del crecimiento de las organizaciones y del desarrollo económico de los países.
Con el avance de la transformación digital, las empresas se enfrentan a un entorno altamente competitivo. Según la OCDE, se prevé que el 55 % de las organizaciones que actualmente figuran en la lista Fortune 500 dejen de formar parte de ella para 2025. La competitividad se desarrolla en un contexto de gran incertidumbre, lo que exige una planificación tanto a corto como a largo plazo. Por lo tanto, la innovación tecnológica parece ser la respuesta natural para hacer frente a los múltiples retos.
Un estudio realizado por CompTIA (Asociación de la Industria de la Tecnología Informática) afirma que el 95 % de los ejecutivos considera que la tecnología es un factor principal o secundario a la hora de alcanzar sus objetivos empresariales. Sin embargo, aunque la mayoría de los representantes empresariales (54 %) tiene una opinión positiva sobre las tecnologías emergentes, uno de cada cinco ejecutivos expresa ciertos temores.
Los directivos hacen bien en tener en cuenta los riesgos que conlleva emprender procesos de innovación tecnológica a gran escala, ya que una adopción a ciegas, sin una evaluación exhaustiva, puede acarrear consecuencias indeseadas, tales como:
- Interrupción del flujo de trabajo debido a la falta de adaptación de las nuevas tecnologías a los modelos de trabajo existentes.
- Resistencia interna dentro de la organización debida al miedo o a una preparación insuficiente.
- Gastos imprevistos derivados de necesidades de infraestructura o formación que no se habían tenido en cuenta anteriormente.
- Amenazas para la seguridad de los datos debidas a incompatibilidades entre los sistemas antiguos y los nuevos.
- El incumplimiento de las expectativas de crecimiento o de mejora del caudal dentro del plazo previsto.
En este contexto de evolución imparable e inversión en tecnología, de creciente competitividad y de percepción de los riesgos, a veces no resulta fácil encontrar el enfoque estratégico que permita tomar las mejores decisiones empresariales. Las empresas suelen sentirse obligadas y empujadas por la inercia a invertir en tecnología. Esto puede dar lugar a un proceso en el que la transformación digital se convierte en un fin en sí misma: la empresa se adapta a la innovación y ajusta sus objetivos a la tecnología.
En Connectis, nuestra propuesta consiste en adaptar la tecnología a los objetivos empresariales con el fin de optimizar y potenciar los resultados. De hecho, el uso más eficaz de la tecnología se produce cuando los responsables empresariales la adaptan a sus procesos, características específicas, ritmo y objetivos.
¿Cómo nos aseguramos de que la tecnología se adapte a nuestro negocio?
Estas son algunas de las claves que nos ofrecen los consultores expertos de Connectis.
1. Evaluar las necesidades tecnológicas: Antes de seguir una tendencia o abordar un único problema interno, es necesario realizar una evaluación exhaustiva de las necesidades para encontrar soluciones que puedan integrarse bien en el entorno.
2. Buscar soluciones a medida: No todas las soluciones, por muy innovadoras que sean, se adaptan bien a todas las organizaciones. Cada vez es más necesario encontrar soluciones adaptadas a las particularidades de cada sector, mercado e incluso cultura organizativa.
3. Formación y educación: Un estudio realizado por IDC y Red Hat muestra que un aumento de la formación de los trabajadores incrementa el valor de la empresa. La mejora de la productividad del equipo es uno de los factores que explica este fenómeno.
4. Evaluación continua: La experiencia de los consultores sénior de Connectis demuestra que el establecimiento de indicadores clave de rendimiento (KPI) y su medición constante garantizan que las soluciones tecnológicas sigan estando alineadas con los objetivos empresariales.
Nunca antes había sido posible lograr tanto gracias a la tecnología. Sin embargo, los retos que plantean estas oportunidades en un contexto altamente competitivo obligan a las empresas a trazar estrategias que integren la innovación en el crecimiento.
Se trata de diseñar una estrategia tecnológica deliberada, específica y dinámica, capaz de interconectar y penetrar en los distintos niveles de una organización. El reto no consiste solo en digitalizar el presente, sino en orientar esa transformación hacia el futuro con el que sueña cada organización.


